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jueves, 16 de julio de 2009

Blog del bolso te trae la final y los festejos en fotos










































“Ser campeón de la década no se lograba desde hace tiempo”


Ricardo Alarcón, el presidente del club, afirmaba que "dentro de esta inmensa alegría está ese sabor amargo del lamentable fallecimiento de ese gran ser humano como lo fue el Dr. Walter García Torres

Sabiendo lo que él quería a Nacional. Probablemente él se haya ido feliz. Nacional está en una etapa fuerte. No me puedo olvidar de esta hinchada fantástica que en momento de la derrota con Estudiantes en el Estadio siguió alentando y eso emocionó igual o más que el título logrado ahora", señaló.

Alarcón realizó un reconocimiento al cuerpo técnico, a sus compañeros de directiva, a los funcionarios y a los directivos que le precedieron.

"Le ganamos a un gran rival como ha sido Defensor Sporting, que enaltece aún más nuestro triunfo. Esto es un poco la frutilla a la torta, pero lo que aspiramos realmente es que el club esté fortalecido. Ser el campeón de la década no es algo que se lograba hace mucho tiempo".

"Nos rompimos el alma para conseguir esto, por eso es una gran alegría. Muchos decían que teníamos las finales prácticamente perdidas, pero hemos demostramos que el grupo tuvo rebeldía para vencer. Fuimos justos ganadores. Pasamos las semifinales y después ganamos todos los partidos de las finales", fue la primera impresión del capitán Oscar Javier Morales.

El volante destacó también la labor de su rival. "Defensor fue el equipo más parejo de la temporada y en este sistema de tantas finales cansadoras pudimos demostrar que queríamos ser los campeones. Defensor es una muy buena institución. Arrancamos en desventaja por la regla de la tabla anual pero la convertimos en ventaja y pudimos liquidarla ahora", agregó Ojota.

Morales llegó en 1999 a Nacional procedente del Cerro que había dirigido también Gerardo Pelusso. Con el de anoche, es el quinto Campeonato Uruguayo que logra el incansable mediocampista tricolor.

El capitán no se olvidó tampoco de los compañeros que estuvieron y que hoy no forman el plantel. "Esta dinámica de dos torneos cortos hace que los planteles tengan dos versiones por lo que debo recordarlos también porque son campeones como nosotros".

Fuente:últimas noticias

"Nico" Lodeiro: “El fútbol me dio más en 6 meses que en mis 19 años”


"Salí campeón Uruguayo con dos grandes. Danubio (2005-06) y ahora con Nacional, esa es la única verdad. Estoy disfrutando mucho este momento, porque fueron unas finales muy duras, maratónicas, muy desgastantes y muy difíciles. Se ha logrado tener un gran semestre, logrando el título Uruguayo y peleando en la Libertadores hasta las semifinales", fueron las escuetas palabras del entrenador Gerardo Pelusso.

Mientras tanto, el referente Alexander Medina analizaba su momento.

"Este fue sin dudas el mejor grupo humano que me tocó integrar en todos estos años que estoy en el fútbol y no es porque hayamos salido campeones, sino porque estuvo integrado por gente humilde y gente con trayectoria que si le tocaba ir al banco no se molestaba. Fuimos los mejores de todos, lo demostramos en las finales, por eso salimos campeones. Se logró ganar el Uruguayo, haber llegado a las semifinales y los tres clásicos en el año, no es poca cosa".

El "Cacique" no se evadió de la tónica de sus compañeros y también resaltó al plantel. "Este grupo ha demostrado con humildad y que predominaba el equipo y la unión antes que lo individual. Llegaron jugadores de trayectoria y quedaron en el banco y nadie dijo una palabra. Todos querían jugar pero siempre apoyando al compañero de turno. Los argentinos se acoplaron muy bien. Esto habla de lo buena gente que son y cuando quedaron afuera apoyaron siempre". El profesor Javier Carballo señaló que esta victoria se debe al "trabajo organizado y ordenado de los jugadores que se brindaron por entero. Esto es de ellos y se lo merecen por la responsabilidad y profesionalidad con la que lo tomaron".

El autor del primer gol, Mauricio Victorino, afirmó que el título "lo buscamos desde el principio del año haciendo las cosas bien. En la copa estuvimos ahí y nos quedó el sabor amargo de la eliminación pero nos repusimos. Esto es un premio para el grupo que se lo merece por lo hecho en todo el semestre".

"Siento una enorme alegría por haber cumplido el sueño de ser campeón con Nacional. El grupo es importantísimo para esta consagración", expresó Gustavo Biscayzacú. "Nos merecíamos un campeonato para abrazarnos todos justos. Es una alegría y mérito de todo el grupo. Tuve la suerte de hacer goles importantes y que han servido para ganar un campeonato. Eso resalta más y se suma a esta alegría que tengo y que quedará en mi corazón".

Nicolás Lodeiro liquidó el partido de anoche con el gol de la victoria. "Lo que no me había dado el fútbol en 19 años, me lo dio en seis meses y por suerte con el cuadro del cual soy hincha. En los últimos partidos estaba sintiendo un cansancio de las piernas, pero sobre todo de la cabeza. El gol lo grité con mucha alegría y emoción".

Fuente:últimas noticias

Pelusso se dio el gusto que no tuvo de jugador


Gerardo Pelusso se sacó el gusto de ser nuevamente campeón uruguayo. Antes había logrado el título con Danubio, pero seguramente esta conquista tiene un sabor muy especial para el técnico floridense: "No hay duda, llegué a Nacional con 15 años y como jugador no logré títulos en el club, luego continué mi carrera en otras instituciones, pero insistí y ahora me hice el gusto de ser campeón como técnico".

También fue el momento del balance para el técnico campeón, luego de una temporada donde los tricolores apuntaron a dos frentes, tanto en lo internacional como en lo local: "Si tomamos en cuenta los cuatro equipos que llegamos a semifinales en la Copa Libertadores, el único que logró ser campeón a nivel local fue Nacional y estoy hablando de grandes equipos como Estudiantes, Gremio y Cruzeiro. Por otra parte, en lo nuestro hubo una estrategia, ya que apostamos muchísimo al Torneo Apertura para asegurar la final del Campeonato Uruguayo".

Sobre el rival de las maratónicas finales, Defensor Sporting y, en especial, de Jorge Da Silva, Pelusso expresó que "el haber perdido estas finales creo que no opaca en nada lo realizado por Jorge (Da Silva) en su ciclo en Defensor. En primer lugar, porque fue campeón uruguayo en la temporada anterior y en esta oportunidad buscaba el bicampeonato, algo que no es poca cosa para un club en desarrollo".

Cuando consultamos a Gerardo Pelusso si esta coronación era la despedida de Nacional, su respuesta quedó flotando en el aire, no lo afirmó, pero tampoco lo desmintió, simplemente dijo: "Cada cosa en su momento, primero vamos a festejar, después veremos". Es de destacar que hoy Gerardo Pelusso se reunirá con el gerente deportivo de Nacional, Daniel Enríquez y le entregará una carpeta con la evaluación general de los jugadores a lo largo del campeonato. Además, según la respuesta del técnico, definiendo si sigue o no, se planificará la estrategia para la Liguilla; pero lo más probable es que en la misma dirija Luis González.

Fuente:ovación

Una ráfaga de Holanda 74`


A ver. Rápido. ¿Qué jugada, o que situación de las finales globaliza, puede llegar a ser una síntesis, o una suerte de postal de este Nacional que anoche "terminó" de ganar el Uruguayo de la temporada 2008/2009 en forma concluyente, inobjetable?

Porque la del gol de Lodeiro, después de juntarse con el "Morro" en la forma y la medida que lo hacen los dos juveniles cuando en lugar de hacer la personal resuelven desparramar defensas rivales como verdaderos compadres, sutiles, hábiles, desfachatados, puede definirse como la frutilla arriba de la torta; la explosión que le faltaba en un segundo tiempo en el que Defensor decidió vender cara la pérdida del título pese a su impotencia atacante, a una consagración que, tal vez, no merecía plasmarse con un empate.

El final, tampoco. No es un poster de este Nacional que ganó tres de cinco finales. Que igualó las dos restantes. Y tuvo un atributo clave, determinante: cuando tuvo que aparecer para hacerle daño o liquidar al contrario e, incluso, en algún momento, para que Defensor no lo liquidara, apareció. No falló. Fue implacable.

Esto es: Larrionda tocó pito por última vez, y los los jugadores tricolores festejaron, gritaron, cantaron, pero con las emociones controladas. Sin desbordes gestuales. Sin llantos. Y con Pelusso, "bolsilludo" -como se decía antes, cuando el hoy entrenador de Nacional era un niño en Florida- de alma, aunque desde que llegó al glorioso club de los hermanos Céspedes prefirió anteponer su profesionalismo a la tentación de "vender" ese sentimiento, esa imagen, ocurrió otro tanto.

Es decir: Larrionda dió por terminada la larga serie de finales y Pelusso -seguramente la procesión (de San Cono, en este caso) iba por dentro- apenas si apretó el sobretodo como para abrochárselo. No le estalló la conquista del título ni en la cara ni la garganta. Tampoco se entregó a la locura de ir de abrazo en abrazo. Apenas si se fue arrimando, a veces de atrás, a veces de costado, como un padre, como un familiar, como un invitado a la fiesta, para felicitar a sus jugadores por lo que habían logrado. También por lo que habían dejado.

Entonces, ¿cuál es la jugada o la situación capaz de resumir, al menos en el partido de anoche, a este Nacional que avivó, o revitalizó, la hegemonía que ha impuesto y mantiene en lo que del Siglo XXI, en el ámbito interno del fútbol uruguayo?

Minuto 41` de la primera etapa. De Souza viene a recibir una pelota sobre la América, dándole la espalda al círculo central de la cancha, y cuando se va a dar vuelta, "le caen" el "Flaco" Fernández por la derecha, el "Hueso" Romero por la izquierda, y "Ojota" Morales, y hasta Matías Rodríguez, que cruzó desde el sector opuesto del mediocampo, para apretarlo por la espalda. ¡Impresionante!

Eso fue anoche Nacional, en los 45` iniciales. Después aflojó un poco; pero a la hora de imponerle su personalidad colectiva -y las de varias de sus individualidades- al contrario, fue un equipo práctico, serio, pragmático, con una determinación que, como en esa jugada en la que tuvo una ráfaga de similitud -defensiva- con la revolucionaria Holanda del 74, resultó desequilibrante. En suma: un campéon con clase.

Un "bolso" de alma

Victorino se besó la mano izquierda y con la derecha le dedicó el gol a la hinchada, especialmente al sector que ocupó la Colombes. El zaguero es "bolso" de corazón e hizo lo todo lo posible para quedarse en su cuadro del alma.

Victorino los madrugó

Mauricio Victorino, un elegido para partidos decisivos, aprovechó a los 25` que Vera "perdió" su referencia en el juego de alto y, con la determinación que lo caracteriza, metió un cabezazo que inició el camino hacia la gloria: 1-0.

Los tricolores recopados con la copa uruguaya

Lodeiro y Victorino se desahogaron y levantaron el trofeo de Campeón Uruguayo con más ganas que nunca. La frustración de quedar eliminados en semifinales de la "Santander" Libertadores quedó atrás y los tricolores se recoparon con su contundente triunfo en el ámbito local.

"Hola, ¿familia lODEIRO?"

"Nico" Lodeiro se emocionó tras convertir el gol de la victoria y se lo tributó a sus padres y familiares más cercanos. Dijo que pensó en todos ellos. El juvenil se consolidó en el 2009 y dio su primera vuelta olímpica en Primera.

La bolilla que faltaba

Nacional merecía cerrar su supremacía en las finales con una victoria y, a 6` del epílogo, Lodeiro realizó una jugada fantástica. Se apoyó en el "Morro", giró, remató cruzado y explotó el estadio: 2-1, era la bolilla que faltaba.

Rinus pelusso

La rotación de Lodeiro y Fernández, para caer por los flancos del ataque, se asemejó a la de la selección de Rinus Michels en el Mundial 74.

Fuente:ovación

Supercampeón Nacional, el rey de la década


Sí, se concretó. Pasó lo que se presumía iba a ocurrir. No tenía otro destino. Nacional es el campeón uruguayo. Y lo es por méritos propios. Por haber dominado, como lo hizo a lo largo de las otras finales, a Defensor Sporting.

Nacional es el campeón. Y levantó la copa porque jugó para hacerlo. Porque tuvo la rebeldía suficiente para afrontar circunstancias complicadas en estas finales, como las dos expulsiones en las primeras batallas.

Nacional es el campeón. Dio la vuelta olímpica porque sus hombres siempre tuvieron un poquito más que los violetas. Si hasta ayer mismo, en la noche que a los del Parque Rodó no le servía otra cosa que ganar, la actitud de los tricolores fue más fuerte. Más firme.

Nacional es campeón. Porque no se descansó en la ventaja que había obtenido en la segunda tanda de partidos finales, cuando pegó primero. Ayer el equipo de Gerardo Pelusso no especuló. Por el contrario, presionó, encerró a los muchachos de Da Silva.

Lo acribilló por la derecha con las interminables subidas de Álvaro Fernández. Con la picardía de Nicolás Lodeiro para utilizar todo el frente de la cancha y con la vivacidad con la que respondieron todos los jugadores.

Nacional es el campeón. Por el enorme dominio que tuvo Óscar Javier Morales en todo el campo. Lo de "OJ" fue sencillamente impresionante. Se robó balones que parecían imposibles de recuperar. Apareció para llevarse todos los intentos de los "tuertos" y así fue construyendo una solidez que magulló el ánimo de todos y cada uno de los rivales.

Quizás con menor impacto visual que lo que sucedió con el gol de Mauricio Victorino, pero mucho más incisivo en el trámite del partido.

Con una máquina destructora en el mediocampo, Nacional jugó suelto. Con tranquilidad. Se consolidó también por la forma en la que el "Morro" García complicó a los zagueros. Y por la facilidad con la que pudo elaborar el juego.

Defensor Sporting recién reaccionó, para convertir al partido de ayer en la mejor de las cinco finales, después que Álvaro Navarro metiera la igualdad.

El 1-1 fue el mejor incentivo para que se viera buen fútbol. Para que el partido ganara en vértigo y para que uno y otro se tiraran con todo el armamento que tenían guardado.

Fue ataque por ataque. Fue jugada de peligro por jugada de alto riesgo. Lo pudo desnivelar Defensor Sporting, pero allá en el fondo Nacional volvió a contar con otro hombre clave. Porque Rodrigo Muñoz respondió. Si hasta en el propio gol de Navarro había tenido antes una estupenda atajada contra De Souza.

Pero la propia actitud violeta de aceptar el reto de jugar al todo o nada lo puso a caminar por un hilo finito y en medio de un enorme precipicio. Porque la cancha se agrandó tanto, los espacios fueron tan marcados, que Nacional se hizo cada vez más incisivo. Cada vez más agresivo con su oponente.

Además, el ingreso de "Matute" Morales le permitió a Lodeiro tener un socio para ensayar mejor el "tuya y mía" y así el partido se convirtió en una especie de "electro shock" para los dos.

Hasta que tanto buen toque, tanta generosidad para fabricar jugadas tuvo la máxima recompensa. Y con el golazo de Lodeiro se acrecentó la interminable fiesta de las tribunas.

Ya nadie dudaba que se había bajado la cortina al partido y a las finales.

Fue el remate perfecto para los tricolores. Cinco finales y ni una sola perdida. Cinco combates que siempre lo tuvieron como protagonista, porque en pocos pasajes de los partidos el conjunto de los Céspedes perdió las riendas.

Y ayer se concretó lo que se preveía. Porque después del triunfo alcanzado el domingo por 2-1, habiendo dado vuelta el resultado, no se tejían dudas sobre lo que podía pasar anoche.

La fiesta fue otra vez para el tricolor, que así se confirma como el rey de la década, porque desde el 2000 en adelante se llevó para sus vitrinas seis uruguayos.

Las estrellas

R. Muñoz

Sus manos consolidaron la consagración tricolor. Tapó dos o tres increíbles.

A. Fernández

En la primera mitad fue un torpedo. Después siguió subiendo, pero también ayudó atrás.

O. Morales

Una noche espectacular. Fue el dueño y señor de toda la cancha. Ganó contra todos.

Las cifras

9 goles le convirtió Nacional a Defensor Sporting en las cinco finales que jugaron y recibió cuatro.

11 puntos terminó ganando el equipo tricolor de los quince en juego en estas finales.

FUENTE:OVACION

El reloj de arena


El reloj dejaba caer las piedritas de arena vaciando la cápsula de cristal superior para alimentar con este elemento la cápsula inferior, de manera no solo de testificar el paso del tiempo sino también, como forma de equilibrar la percepción sobre su transcurso, tan lento y casi eterno para quienes aguardan la llegada de un final con un solo gol de ventaja, y tan veloz y fugitivo desde la óptica de quienes se encuentran con un resultado adverso por diferencia mínima.

Más aún cuando se trata de una contienda deportiva eliminatoria, donde quien pierde se despide de la competencia. Más aún cuando lo que está en juego es el pasaje a la final del principal torneo continental. Y más aún, cuando están frente a frente dos camisetas clásicas, donde el contrincante no es un mero y circunstancial rival sino el más acérrimo enemigo; donde la derrota no solo significa un dolor y una humillación propia sino también la alegría y gloria jamás deseada para el peor de los adversarios.

Era el 16 de julio del año diecisiete luego de Maracaná y la Copa Libertadores aguardaba por un finalista uruguayo. La ventaja en la serie semifinal le daba a Nacional la clasificación con un empate, pero el resultado parcial que no se congraciaba con los méritos del juego favorecía a Peñarol. Goncalvez con un remate de cuarenta metros había abierto el tanteador, luego Celio, una garantía de gol tricolor igualaba el duelo tras la ejecución de un tiro libre sobre el arco de la tribuna Ámsterdam. Spencer promediando el segundo tiempo inclinó nuevamente la balanza para los aurinegros. Faltaban quince minutos para el final cuando Cincunegui vio la tarjeta roja.

El empate no llegaba y la impaciencia se iba adueñando de la parcialidad alba, que veía como la clasificación se escabullía como arena entre los dedos que seguía cayendo en el reloj.

Y para completar esa vorágine de sentimientos en plena ebullición, la ira e indignación se sumaron invitadas por el paraguayo Lezcano, que en el transcurso del partido, aprovechando un espacio de soledad en el campo de juego tuvo la poco feliz idea de sentarse sobre la pelota.

Parecía que se iba la vida en un suspiro final. Las últimas piedritas comenzaban a caer completando el ciclo del reloj de arena cuando Urruzmendi efectuó un saque lateral desde la tribuna América, frente al túnel por el que accede a la cancha el conjunto visitante. El saque de manos fue devuelto de cabeza por Espárrago. La tribuna clamaba porque Urruzmendi ahora con la pelota en los pies levantara un centro al área rival, pero este pase se demoraba o parecía demorarse más de lo que la ansiedad del público podía tolerar, quizás en beneficio de la precisión o vaya a saber uno porqué.

Por fin partió la pelota desde la punta izquierda tomando vuelo en dirección del corazón del área rival. Allí, entre Lezcano y Figueroa, el Marqués Ruben Sosa, un jugador exquisito y excelente cabeceador esperaba el esférico que era acompañado por la mirada de todos los presentes, que aguardaban el destino que iba a tener el balón luego de ser impulsado por el parietal derecho del argentino.

Pero el desenlace previsible se perdió cuando el Marqués, inclinó levemente su cuerpo sobre sus rodillas y en vez de rematar al arco decidió cambiar el rumbo de la pelota en el preciso momento en que caía la última piedrita de arena del reloj.

Con el golpe de cabeza del argentino se detuvo por un ínfimo momento el tiempo, ese breve suspiro que es necesario para girar nuevamente el reloj de arena antes que el tiempo siga nuevamente su curso. Con ese cabezazo se congeló por un instante la expectativa y la ansiedad del público y los corazones acelerados se detuvieron al igual que los relojes.

Al girarse por completo esa artesanal máquina de precisión en cristal y arena, solo dos cómplices privilegiados despertaron un suspiro antes de ese breve letargo. En primer lugar, la pelota, impulsada ahora en sentido contrario para superar quizás como escarmiento del destino la humanidad de Lezcano; y en segundo término Celio Taveira, que aprovechó esta circunstancia para ganar la posición, elevando elegantemente su figura con las manos a los costados de su cuerpo apuntando al cielo como diciendo “yo no fui”, para asestar luego un implacable cabezazo que volvió a hacer correr el tiempo en los relojes.

Cuando el resto de los protagonistas y los espectadores reaccionaron, la pelota impulsada por el golpe de cabeza cruzado del brasilero formó una parábola que terminó en las redes del arco defendido por Errea sentenciando la igualdad.

Fue tal el impacto, tanta la emoción, tanto el asombro por lo espectacular del desenlace de esa jugada en ese momento límite de agonía extrema, que la voz de festejo de los hinchas, más que un grito de gol fue una explosión de alaridos que brotaron del alma quemando las gargantas, humedeciendo los ojos, erizando la piel y provocando que los corazones golpearan con inusitada vehemencia dentro de cada ser, como luchando por liberarse del cuerpo de cada uno de los extasiados hinchas.

Quienes allí estuvieron esa noche, juran que pueden indicar en el área de la tribuna Colombes la trayectoria exacta que recorrió la pelota, como si hubiese quedado flotando en el aire un punto imaginario que indicara el sitio del primer cabezazo, el que hizo detener por un instante el tiempo y el sitio del segundo, el que volvió a hacerlo andar.

Pregunten a los testigos de aquella jugada ¿quién fue el Marqués Ruben Sosa? a ver si en la respuesta sobre las virtudes y habilidades del talentoso jugador no figura la mención de que fue “el de la agachadita para el pase de cabeza para el gol de Celio”, y pregunten también ¿quién es Celio? a ver si más allá de las referencias como goleador implacable no se hace inevitable la mención de que fue “el del gol para eliminar a Peñarol luego del pase del Marqués Ruben Sosa”.

En dos cabezazos en el área, se encontraron un talentoso argentino y un goleador brasilero, que quedaron por ese gol unidos para siempre en la memoria colectiva de una generación. Porque no fue solamente un gol, ese fue “el gol”, ese que queda atesorado en la mente y el corazón del hincha, en el sitio reservado para el más especial de los recuerdos.

Norberto Garrone

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domingo, 12 de julio de 2009

De atrás , a un punto de la vuelta


Nacional derrotó por 2 a 1 Defensor Sporting en el estadio Centenario, en lo que es la primera final del Campeonato Uruguayo 2008/09.

Con goles de Sebastián Coates y Gustavo Biscayzacú, Nacional dio vuelta un juego que perdía 0-1 (tanto de Pablo Pintos) para derrotar otra vez a Defensor y quedar a sólo un empate del título.

Ambos equipos terminaron con diez hombres por las expulsiones de Martín Silva y Alexander Medina.

A los cinco minutos Defensor avisó por derecha. Luego de una trepada de Mora, su centro rastrero fue dejado pasar por Navarro para que Vera rematara desde fuera del área, cerca del palo pero sin mucha fuerza, controlado por Muñoz.

Los primeros minutos fueron violetas pero, como el miércoles, el juego comenzó lentamente a decantarse para los tricolores.

No hubo, eso sí, una jugada determinante para este cambio, como lo fue el penal de De Souza. De hecho, en los primeros veinte minutos prácticamente no hubo jugada, ni determinante ni de ningún otro tipo.

A los 24´, un centro largo y llovido al segundo palo se convirtió en una jugada de riesgo cuando Matías Rodríguez falló y Diego Vera cabeceó al medio del área pequeña donde Muñoz fue más atento que el resto de los jugadores.

Santiago García comenzó a participar activamente del juego a mediados del primer tiempo pero sus primeras apariciones lo vieron impreciso, tomando malas decisiones, individualistas, en situaciones claras para los tricolores.

Sin embargo, dentro del área el "Morro" es un jugador muy peligroso. El juvenil obligó a Silva a su mejor intervención del primer tiempo cuando controló de espaldas al arco con el pecho un centro de la izquierda, giró hacia su pierna hábil, sacando un remate desde el borde del área que sorprendió al capitán violeta quien, de todas formas, pudo desviar la pelota al corner.

A segundos del final de la primera parte, en una pelota que Medina se exigió para rematar chocando contra Martín Silva. El arquero se molestó con el delantero, no por el primer esfuerzo sino por un segundo intento de Medina por tocar el balón. Ambos se trenzaron en una discusión en la que hubo empujones y participación de casi todos los jugadores. Vázquez les mostró la roja a ambos.

SEGUNDO TIEMPO. Como se esperaba, el complemento no tuvo un buen inicio. El espectáculo era pobre, con ambos equipos tentativos.

Hubo, sí, otras faltas innecesarias y más amarillas, como la de Jorge Curbelo, por una fea falta en la mitad de la cancha contra Nicolás Lodeiro que estaba de espaldas. El juez, posiblemente condicionado por las dos rojas que ya mostró, optó por no ser más severo.

A los 60 minutos ocurrió lo inesperado. En el pobre segundo tiempo, Defensor encontró un gol a base de fuerza y oportunismo. Ariosa luchó un balón que cedió para Díaz. El volante metió el centro, Vera pifió al intentar una piruerta pero Pintos llegó por el segundo palo para cruzar un remate que se transformó en gol.

Pelusso mandó a la cancha al argentino Ángel Morales y al "Grillito" Biscayzacú, pero fue un defensa quien salvó a los tricolores.

Sebastián Coates anotó su segundo tanto de esta serie de definiciones ante Defensor con un buen golpe de cabeza luego de un corner lanzado por el argentino Morales.

Y el "Grillo", alejado de las redes desde hace muchos minutos, también apareció. Biscayzacú marcó el segundo tanto tricolor -tras gran esfuerzo de Santiago García- para dar vuelta el resultado y poner a Nacional a un pasito del título.

El final fue para el infarto, cruel para los hinchas violetas que vieron un cabezazo, el último del juego, pasar a centímetros del arco tricolor, desguarnecido por una mala salida de Muñoz.

Ficha del partido:

Defensor Sporting: Martín Silva, Pablo Pintos, Jorge Curbelo, Mario Risso, Sebastián Ariosa, Carlos Díaz, Pablo Gaglianone, Miguel Amado, Rodrigo Mora (45´ F. Rodríguez), Álvaro Navarro (59´ Nasa) y Diego Vera. DT: Jorge Da Silva

Nacional: Rodrigo Muñoz, Matías Rodríguez (73´ Bizcayzacú), Mauricio Victorino, Sebastián Coates, Adrián Romero, Álvaro Fernández, Oscar Javier Morales, Diego Arismendi (62´ A. Morales), Nicolás Lodeiro (88´ Brum), Santiago García y Alexander Medina. DT: Gerardo Pelusso

Gol: 60´ P. Pintos (DEF); 77´ Coates (NAC); 86´ Biscayzacú (NAC)

Estadio: Centenario

Expulsiones: M. Silva de Defensor y A. Medina de Nacional

Amarilla: Ariosa, Amado y Curbelo de Defensor; O. J. Morales, Brum, Coates y Romero de Nacional

Jueces: Martín Vázquez, Pablo Fandiño y Álvaro Sacarelo

Fuente:ovación

jueves, 9 de julio de 2009

Muñoz tenía “estudiado” a De Souza


Una de las figuras del equipo tricolor fue el golero Rodrigo Muñoz, quien le contuvo un disparo penal a Diego de Souza en el tramo inicial del partido que pudo cambiar la historia del juego.

El golero tricolor, muy felicitado en los vestuarios, comentó: “Lo importante era que el grupo ganara este partido, porque realmente se lo merecía. Ahora emparejamos las cosas. Sabemos que no tenemos que confiarnos por haber ganado 3 a 0 este encuentro. Pero ahora sabemos que Defensor no tiene esa ventaja; estamos en igualdad de condiciones y van a ser dos finales muy duras”.

Respecto al tiro penal de De Souza a los siete minutos de juego, comentó: “En ese momento pensé que no lo iba a patear en el mismo lado del partido anterior. Me imaginé que iba a tratar de asegurarlo; le salió un poco al medio y por suerte la pude sacar con los pies. Luego vi en el rebote que llegaba un compañero mío y fue un alivio bárbaro”, reveló el arquero surgido de Cerro.

“Hoy se demostró que Nacional sale de las difíciles, de las situaciones límites. Porque estaba claro que era ganar o morir, porque si no se ganaba, el campeón uruguayo era Defensor”, agregó el “Popi”. Apuntando a la próxima final del domingo, recalcó: “Nosotros recuperamos a Lodeiro, que es un jugador muy importante para nosotros, y ellos a la vez pierden a un jugador muy importante (De Souza por la automática). Ahora hay que estar más tranquilos que nunca y recuperarse bien para el domingo”.

El golero remarcó: “Se dio una seguidilla bárbara de partidos, pero el equipo demostró que está muy bien físicamente. Tal vez en el partido pasado lo sentimos un poco más cuando quedamos con un jugador de menos. El equipo se sintió muy bien y anímicamente se mostró mejor que en el partido pasado. Después, cuando se te dan los goles, lógicamente se hace todo más fácil”.

MAURICIO VICTORINO: “No hay tiempo para festejar”

“Fue un partido raro, pero en el que supimos aguantar la ventaja del gol que pudimos convertir hasta el final del primer tiempo y no como nos había sucedido en los partidos anteriores. Después, con el 2 a 0 a favor, ellos se desesperaron y las cosas se nos pusieron más livianas”, comentó el zaguero tricolor, que tuvo una buena labor a nivel defensivo y en el primer tiempo estuvo cerca del gol con un remate de tiro libre.

“Ahora la cosa sigue igual y vamos a hacer lo posible por ganar, como hemos hecho hasta ahora. No hay tiempo para festejar, porque esto sigue y estamos muy concentrados en poder lograr el objetivo”, reseñó el defensa.

“MORRO” GARCÍA: “Ahora a matar o morir”

“Después de tantos partidos nos ganamos el derecho y trataremos de salir el domingo a matar o morir de vuelta”, comenzó comentando el “Morro” García. “Con el 'Cacique' Medina nos complementamos muy bien; hablamos siempre cuando volvemos de los entrenamientos y sabemos qué hacer en cada movimiento”.

Pelusso: “Fue nuestro mejor partido”

El técnico de Nacional, Gerardo Pelusso, comentó al final del partido en conferencia de prensa que: “Por el resultado, obviamente este fue nuestro mejor partido. Fue un encuentro con muchos vaivenes, que se nos presentó difícil en los primeros 10 minutos. Ellos estuvieron finos y fue cuando llegó el penal. Esa jugada que pudo ser favorable a ellos se les volvió en contra. Hicimos un cambio que dio resultado, que fue el de Fernández por la derecha”.

El entrenador agregó además que: “No hay nada ganado, recién ahora hay que hacer la diferencia. Ahora volvemos a contar con Lodeiro y otra cosa que no es menor, no tenemos lesionados. Todos están bien y eso es muy importante. No me quedo con el 3 a 0 y nada más. Tuvimos un error que salvó Muñoz. Ahora a seguir trabajando para comenzar a pensar en lo que viene”.

Fuente:ultimas noticias

La revancha de Coates y los aplausos para Rodrigo Muñoz


Como para no estar contento. Gerardo Pelusso, lejos de pararse e irse de una conferencia de prensa, esta vez atendió a los medios como si fueran sus invitados de honor.

Antes de la conferencia de prensa, el entrenador de Nacional tuvo una extensa, pero muy extensa, entrevista exclusiva y en vivo con un programa de televisión para abonados y remató su buen humor con un chiste: "Aflojale a los micrófonos `Morro`, te vas a hacer famoso".

El DT fue diplomático en sus declaraciones. "Salvamos la primera y recién ahora estamos parejos. Pero lo que pasa es que este triunfo es de una importancia categórica por lo parejo que somos habitualmente y porque realmente creo que no hay tres goles de diferencia entre nosotros".

En Nacional, que hoy trabajará a las 10 de la mañana y luego liberará al plantel hasta mañana a las 10 para hacer fútbol y quedar concentrados una vez más, hubo un reconocimiento especial para el golero Rodrigo Muñoz de parte de todos.

"Era una jugada que podía llegar a ser determinante a favor de ellos y que gracias a que Rodrigo (Muñoz) evitó el gol, el partido cambió. Eso fue determinante y terminó jugando en favor nuestro, porque a partir de ahí el equipo fue encontrando los espacios", dijo Pelusso mirando al golero con ojos de agradecimiento, mientras este hacía una nota para una radio.

Sebastián Coates recalcó que tuvo su revancha en el fútbol: "Muchas veces había escuchado eso de que el fútbol tiene revancha y fue así. Además, mis compañeros me dijeron aquella noche de copa que ahora en la final iba a tener revancha y, por suerte, se me dio con un gol", dijo el joven zaguero que no titubeó en la cancha cuando tuvo que salir jugando.

"En la cancha sigo siendo el mismo, no cambia nada. Cometí un error grave aquella vez y ahora hice un gol, pero ninguna de las dos cosas cambian nada para mi", explicó el defensa que antes de culminar también se hizo un espacio para expresar la importancia del penal que atajó Muñoz.

La clave. Para el entrenador hubo cosas clave en el partido que hicieron que Nacional pudiera imponerse de la manera en que lo hizo finalmente.

La primera y más importante fue la ya mencionada atajada del golero ante el penal rematado por De Souza, pero además destacó un aspecto táctico fundamental.

"Hicimos un cambio que tuvo mucho que ver en lo que pasó. Álvaro Fernández no le encontraba la mano al partido y la verdad que él es un jugador muy importante para nosotros, así que sacrificamos a Rodríguez por izquierda y con eso el equipo creció en la cancha", analizó el entrenador.

Ahora las cosas son diferentes. Nacional sabe que empieza una nueva serie y que una victoria le puede valer el campeonato.

1

El hombre gol. Tras anotar de penal la apertura del marcador, Santiago García recibió los reconocimientos de sus compañeros. Los primeros en llegar fueron Matías Rodríguez y el "Cacique" Medina.

2

Pasión tricolor. Poco tiempo después, el zaguero Sebastián Coates tuvo una gran revancha en el fútbol. De aquel error contra Estudiantes a este gol para el 2-0. Valía el gran grito.

3

Gracias a él. Es lo que parece querer decir Álvaro Fernández, luego de festejar el segundo tanto. La jugada la comenzó el "Flaco" con un feroz contragolpe, pero el "Morro" le tiró una gran pared.

Fuente:ovación

Nacional va por el Uruguayo


A los diez minutos de juego, los pies de Rodrigo Muñoz hicieron muchísimo más que atajar el penal de Diego De Souza. El arquero tricolor se encargó de derrumbar el puente que unía al buen juego violeta con las ilusiones de dar la vuelta olímpica en el tercer partido de la serie semifinal.

Fue una cortina de hierro que se cerró de golpe. Terminante. Clave. Defensor Sporting se vino abajo. Y, como suele ocurrir en este tipo de instancias, lo que se levantó, como las banderas que flamearon en la Colombes, fue el juego de Nacional, para terminar ganando con autoridad y con la fuerza del equipo grande un partido decisivo. El más decisivo de la primera llave.

Fue más que un penal. Muchísimo más. Terminó siendo la señal de partida de una acción colectiva que al final borró de plano la enorme ventaja que poseía el equipo de Punta de las Carretas para esta definición. Porque ahora están los dos contra la pared. Es a ganar o a despedirse del Uruguayo.

Nacional creció. Lo hizo a partir de la seguridad de un gran arquero, de un mediocampo que empezó a comerse la cancha a partir de los diez minutos de juego y de un delantero que se convirtió en una especie de tormenta para los defensas violetas.

Con "OJ" y Arismendi metiendo una barbaridad, con el "Flaco" Fernández y Matías Rodríguez hurgando entre todas las líneas violetas para robar balones o meterse como si fueran cirujanos para abrir espacios, Nacional salió del pozo inicial del partido y se adueñó de la pelota, del trámite y de las acciones de riesgo.

Aunque le costó llegar al arco con peligro, cuando se metió al área dejó siempre la sensación de que podía meter un puntillazo. Llegó con un penal, también bien cobrado, a Medina. Y a partir de ahí, el equipo de Pelusso ganó en tranquilidad.

Así, entonces, manejó mejor todo. Fue paciente, pero también presionó bien en la salida, para lograr que el fondo violeta siguiera cometiendo errores.

La diferencia fue acrecentándose y terminó constituyéndose en abismal cuando Diego De Souza recibió la roja por una falta contra Coates.

Ya nadie dudaba en el Centenario del desenlace de la historia, muchísimo menos después de ver como el "Morro" seguía siendo determinante, para bajarle la pelota a Coates o habilitarlo tras gran pared al "Flaco" Fernández.

El 3-0, por otra parte, habla bien de Nacional, que sacó buena ventaja del hombre de más, algo que Defensor Sporting no supo hacer en los anteriores partidos.

Y ahora, por si fuera poco, recuperando a Lodeiro para el domingo, el bolso se afirma en la búsqueda del Uruguayo.

La cifra

5 finales terminarán jugando como mínimo. Porque a las tres que ya llevan, se agregarán dos.

Las estrellas

R. Muñoz

Además de la seguridad que tuvo en el partido, fue clave en el penal.

S. García

Fue una tempestad contra la defensa violeta. Gestó la victoria tricolor.

Fuente:ovación

lunes, 6 de julio de 2009

Aguante el bolso!!!!

Lo pudo ganar Nacional cuando su mediocampo fue más fuerte. Cuando Álvaro Fernández se proyectó como en sus mejores tardes. Cuando Adrián Romero, Diego Arismendi y el "Morro" García encontraron una buena veta por el costado derecho.

Lo pudo ganar Defensor Sporting cuando Carlos Díaz se adueñó de la pelota. Cuando Mauro Vila y Rodrigo Mora le dieron mayor agresividad al ataque violeta.

Lo pudo y lo debió gobernar el bolso para ir directamente a las finales, porque además del gol de tiro libre del "Hueso" tuvo un zapatazo del "Flaco" que pasó cerca, otro remate del propio volante que pegó en el caño derecho de Silva y un tiro del "Morro" García que convirtió una vez más en pieza clave al arquero violeta.

Lo pudo y lo debió liquidar el violeta para terminar con el suspenso y dar la vuelta olímpica, porque además del gol del "Viruta" Vera, tuvo un contragolpe con Marchant como líder (de cuatro jugadores contra dos rivales) que no culminó como correspondía, además de otras dos jugadas de Vera que inexplicablemente no terminaron en gol.

Pero no pasó ni una cosa ni la otra. Y los dos, que estuvieron a centímetros de lograr su objetivo, tendrán que volver a verse las caras el miércoles.

Eso sí, no puede negarse que al cabo de estas primeras dos contiendas hay una lectura favorable para la gente de Los Céspedes. Y es que el agravante para el elenco de Jorge Da Silva aparece por el lado de no saber aprovechar la ventaja numérica. En las dos contiendas terminó jugando con un hombre de más y no consigue la imposición. Es significativo. Real.

Por si fuera poco, ayer el elenco de Gerardo Pelusso terminó acusando el cansancio físico y en los últimos 18 minutos sus jugadores regalaron hombría, pero sin la fuerza suficiente en las piernas como para jugar de igual a igual. Ahí es donde Defensor no pegó. Donde no metió la bala que supuestamente tenía que haber cargado para festejar.

Y ese elemento puede llegar a ser relevante para lo que viene, porque del lado anímico los tricolores podrán encontrar un gran aliciente para lo que les queda por jugar contra este mismo oponente por la lucha del Uruguayo.

Lo que también está claro es que, para no quedarse con el "casi lo logran" ambos tendrán que mejorar en otros rubros.

Los de Punta de las Carretas deberán ser más audaces, al menos en el comienzo de los partidos. Porque las riendas siempre las toman los bolsos. Los del Parque Central no tendrán que perdonar tanto cuando llegan con claridad para definir, porque quedó comprobado -por el desarrollo de los dos cotejos- que para tumbar a los "tuertos" se precisa mucho más que un gol de ventaja.

Y aunque ayer la defensa de Nacional, cuando las energías estaban igualadas, mostró menos grietas, igual fue suficiente para un equipo violeta que tuvo buenas virtudes. Como, por ejemplo, aprovechar bien a la locomotora que tiene por la franja derecha. Porque si hay algo que fue notorio es que Pablo Pintos hizo lo que quiso frente a Federico Domínguez. Y en una de esas, con el aporte también de Romero que no cerró como correspondía, vino el empate de Vera.

Es cierto que el partido terminó con Nacional acorralado. Con Defensor metiendo por los dos costados para buscar un pase sorpresivo, una filtración en el área, pero aún en esos momentos de alto riesgo, pareció que faltaba un poquito más como para sentenciar la serie.

Y ojo, contra ese tricolor herido, prácticamente condenado a sacar la pelota para cualquier lado, con tal de evitar que hubiese vuelta olímpica en forma anticipada, allá atrás -en la retaguardia violeta- también hubo cada lío en la zaga como para ponerle los nervios de punta a cualquier simpatizante "tuerto".

Lo pudo y lo debió ganar Nacional. Lo pudo y lo debió ganar Defensor Sporting. Los dos casi lo logran. Si quieren salir del casi, tendrán que mejorar.

Las cifras

2 finales con diez hombres, ya suma Nacional en estos duelos con Defensor Sporting.

39 empates suman ahora los tricolores y los violetas en sus partidos por el Campeonato Uruguayo.

Las estrellas

Carlos Díaz

Su ingreso le permitió a su equipo tomar las riendas del partido. Fue clave en el manejo.

Á. Fernández

Mientras tuvo fuerzas, fue el responsable directo de los mejores avances tricolores.

Diego Vera

Fue un azote para Coates. Anotó un gol y estuvo muy cerca de meter otro más

OVACION

viernes, 3 de julio de 2009

Comenzó la venta previa de entradas

Finalmente y luego de varias trabas, se pusieron en venta hoy las entradas para la segunda semifinal entre Nacional y Defensor.

Entre hoy y mañana comienza la venta previa, mientras que el día del partido se podrán comprar desde las 10 de la mañana en el Estadio Centenario.

Las localidades se pueden adquirir en la red de locales Abitab de todo el país, en las boleterías del Parque Central de 10 a 18 horas y en la Sede Social de Defensor Sporting.

Los precios son: Ámsterdam (Nacional) y Colombes (Defensor) $100, Olímpica $180, Tribuna América Puerta 3 (Nacional) y América Puerta 25 (Defensor) $250 y Platea América $300.


Los socios, tanto de Nacional como de Defensor, pagan $50 en cualquiera de las localidades.

Así, se resolvió el conflicto entre ambos clubes, que dilató la puesta en venta de las entradas.

Las entradas para la segunda final debieron haberse puesto a la venta ayer, pero las dos instituciones no se pusieron de acuerdo sobre las cabeceras ni sobre los precios de las localidades.

Nacional pretendía bajarlos, mientras que Defensor Sporting quería destinar la tribuna Colombes para su parcialidad.

La segunda semifinal del uruguayo se jugará este domingo a las 16:00 horas en el Estadio Centenario con el arbitraje de Darío Ubríaco.

FUENTE:OVACIÓN

miércoles, 1 de julio de 2009

La noche más soñada


Hoy van a cantar y saltar los de la Amsterdam. Hoy van a meter ruido con el bombo y las banderas los de la Colombes. Hoy van a formar un coro típico de las populares los de la Olímpica. Hoy van a dejar de lado el traje y la corbata los de la América.

Todos, absolutamente todos, los que estarán en el Estadio Centenario, saben que es la noche por la que vienen esperando desde hace 21 años, porque desde 1988 que no pisan la instancia más importante del torneo continental.

Es hoy. Es la noche para romper el maleficio, para que renazca el mito de un gigante de América. Y la gente ya sabe que hay equipo para lograrlo. Porque por encima de las dificultades futbolísticas que suele tener el bolso a la hora de armar juego, sus jugadores ya le dieron muestra a la afición de ser los mejores arqueólogos del mundo, porque siempre encuentran algo debajo de las piedras para salir al frente en las horas críticas.

El reto es duro. Quizás más de lo que muchos suponen, porque para la mayoría Estudiantes de La Plata es Verón y diez más, ignorando que uno de los rubros más fuertes del elenco de Alejandro Sabella es su retaguardia.


Pero Gerardo Pelusso y sus muchachos lo tienen claro. Y la mejor demostración de que ese aspecto forma parte del operativo montado para ganar el partido, lo revela la intención del entrenador de darle al equipo mayor salida por las bandas.

Caer en el pelotazo frontal, tal como sucedió en el primer juego entre ambos, es quedar condenado a una jugada de pelota quieta o un error del adversario para tratar de mover la balanza. Y ese error no se puede cometer dos veces.

La solución adoptada es la de darle a la oncena (aunque el equipo no está confirmado) mayor profundidad en ataque. Para lograrlo, el entrenador parece haber optado por los argentinos Matías Rodríguez y Federico Domínguez.

Ellos dos serán clave para que se forme una adecuada generación de juego y para que los defensas adversarios no vean simplificada su tarea. Con dos hombres más para colaborar con Nicolás Lodeiro, Santiago García y Alexander Medina, crecen las posibilidades tricolores de encontrar o fabricar grietas en la retaguardia de los pincharratas.

Del otro lado, como ya lo dijo Medina, seguramente pesará mucho la ausencia de Verón a la hora de gestar fútbol, pero también puede ser importante la manera en la que Sabella resuelva esa ausencia.

Si en el medio el visitante da una dura batalla con volantes que ofrezcan mejor capacidad de quite, aumentará su chance de levantar una muralla para defender el cero en su arco.

Lo que está claro es que la diferencia entre ambos, registrada en el partido de ida, es exigua y que un equipo que pretende convertirse en finalista de la Libertadores como mínimo lo que tiene que hacer es recuperar esa desventaja.

Además, tampoco puede ignorarse ese detalle, el visitante llega bastante cascoteado por las lesiones y diferentes afecciones.

Si bien Nacional no está libre de sufrir consecuencias similares por la gripe y por la sobrecarga de actividad de varios de sus futbolistas, parece que el hecho de ser local y de tener todo un estadio colmado a su favor le minimiza bastante la problemática. Porque no puede desconocerse que el envión anímico será increíble desde las cuatro tribunas.

Y nadie puede decir que eso no pesa, porque en el caso contrario no habría problemas en jugar siempre de visitante.

Además, con la iniciativa que montaron los hinchas tricolores para pintar las tribunas con los tres colores de la camiseta, es in-imaginable no pensar en una mejor respuesta de los bolsilludos en lo que se refiere a la actitud.

Hoy van a tirar papelitos y serpentinas los profesionales y los trabajadores. Hoy van a tirar serpentinas las amas de casa y los escolares. Es la noche que esperan los que nunca vieron al bolso en la final y los que quieren verlo ahí por séptima vez.

ATENCIÓN A ....

Diego Arismendi El volante tiene un gran despliegue y así facilitar la labor de los defensas, porque suele robar muchísimos balones en la mitad del terreno. Además, presiona bien en la salida rival.

Leandro Benítez Es un jugador importantísimo, que contribuye con el equipo en la doble función de contención y ataque. Se desengancha con potencia y llega mucho al área adversaria.

Los números de willy viola

De local, el tricolor sigue invicto Jugando de local en la Copa Santander Libertadores del presente año, Nacional está invicto. Hasta la fecha disputó cuatro partidos, ganó tres y empató el restante. El equipo que orienta Gerardo Pelusso lleva convertidos ocho goles y apenas recibió dos. Logró diez unidades sobre las doce posibles y, gracias a ello, obtuvo el 83% de los puntos en juego.

De visitante, el "pincha" perdió tres Estudiantes de La Plata ya suma seis partidos de visitante en la actual edición de la Libertadores y triunfó nada más que en uno, justamente en Montevideo ante Defensor Sporting. En los restantes cotejos, perdió tres y empató dos. El equipo pincharrata sufrió derrotas ante el peruano Sporting Cristal, el brasileño Cruzeiro y el ecuatoriano Deportivo Quito.

Fuente:ovación

"Vamos a salir a matar o morir, es la que nos queda"


-Nooo…, bue…por el trabajo digamos que sí, pero hasta que el técnico no dé a conocer su última decisión uno nunca sabe, así que hay que estar atento.

-¿Así es mejor, o preferiría que le dijeran si juega o no, antes?

-Es lo que decía: hay que estar atento. Uno está para esto y tiene que estar siempre preparado. Para cuando le toque. Así sea como ahora, entrando durante los partidos, o de entrada. En ese sentido este es un equipo en donde todo el mundo está enchufado y creo que eso nos ha servido para sacar más de un resultado cuando las cosas estaban complicadas o no muy fáciles.

-¿Se planteó el partido mentalmente? ¿Ya lo está jugando?

-Y… sí, claro.

-Como delantero, ¿cómo cree que hay que "entrarle" a Estudiantes? ¿Cuál puede ser la mejor vía para complicarlo?

-Jugándole, atacándolo… como hacemos siempre cuando somos locales, porque la verdad es que cuando jugamos acá nos hacemos muy fuertes, eso nos ha llevado a clasificar y a estar donde estamos.

-Se supone que va a ser un partido distinto al de La Plata.

-Sí, pienso que sí. Va a ser un partido muy fuerte y ellos, seguramente, se van a salir a defender más de lo habitual, o más que el otro día en el segundo tiempo, cuando iban ganando y nosotros los atacamos, porque tienen un gol de ventaja y van a salir a defenderlo, mientras nosotros vamos a salir a matar o morir, porque es la que nos queda.

-Este, ¿es un partido diferente al de Palmeiras, por ejemplo?

-¡Uuuhhh, sí, sí!

-¿En qué?

-Me parece que Palmeiras tiene más equipo que Estudiantes. Palmeiras tenía más juego; ellos en cambio, se basan más en Verón, que ahora no lo tienen, y esa es otra cosa que hay que ver: sin Verón, hay que ver cómo funcionan.

-¿Pelusso les pidió algo en especial?

Muchos lo pedían como titular y está noche estará desde el vamos en la revancha frente a Estudiantes de La Plata. De todos modos, dijo que siempre "hay que estar atento y preparado". El "Morro" reconoció que ya se ha planteado el partido mentalmente y que al "pincha" hay que atacarlo. Confía en la fortaleza de su equipo cuando juega en casa. Aseguró que eso es lo que les ha permitido clasificar y "estar donde estamos".

-¿Cómo está?

- Bien, bien, con muchas ganas.

-Por lo que trabajaron en la parte táctica, parece que Pelusso lo va a poner de titular.

-No, nosotros estamos muy seguros de lo que vamos a hacer, estamos muy confiados y sentimos que tenemos que darle una alegría grande a la gente.

-¿Qué pasó en esa jugada en la que estuvo a punto de meter un gol de cabeza en el segundo tiempo de La Plata?

-Creo que no lo erré sino que, la verdad, es que faltó un poquito de efecto. La pelota salió muy recta… pero, bueno, ya está; ese partido quedó atrás, así que ahora vamos a esperar el que viene para ver si se presenta otra oportunidad y tratar de no errarla.

-También se dice que una prioridad es mantener el cero en el arco de Nacional.

-¡Ah, claro! ¡Sí, sí! Hay que mantener el arco nuestro en cero, porque un gol de ellos va a valer mucho; pero hay que salir a buscar el partido, porque tenemos la necesidad de ganarlo.

Fuente:ovación